Hecho en el extranjero: comunidades inmigrantes en la Argentina

Hecho en el extranjero: comunidades inmigrantes en la Argentina

Los países de la Comunidad Andina dejaron rastro ya que 160 mil inmigrantes, la mayoría de nacionalidad peruana y boliviana, se radican en el país. A pesar de la distancia y de la lucha constante por insertarse en la sociedad, estas colectividades mantienen vivas sus tradiciones y sumergen a los argentinos en una realidad singular.

Inca Kola

La sociedad porteña ha sido influenciada por nuevas culturas. Individuos pertenecientes a países del Mercosur, migraron luego de ser marginados en sus tierras. Con ingenio, los peruanos instauraron una nueva tendencia: crearon rincones gastronómicos que deleitan los paladares y abastecieron, especialmente en  Liniers, a sus colectividades con ají limo e Inca Kola (la gaseosa número uno del Perú).

Ají LimoIgualmente, la comunidad boliviana, gracias al titular de la Cooperativa La Alameda Gustavo Vera, ha logrado introducirse a la sociedad argentina de manera legal. “Hubo un pequeño aporte de maquinaria por parte del Ministerio de Desarrollo Social, de la Organización Internacional para las Migraciones y de la Embajada de Australia. Con estas donaciones, se armó el stock de máquinas para que aproximadamente unos 20 compañeros  (antes clandestinos) empiecen a desarrollar una práctica autoobjetiva ”, afirmó el líder de la asamblea boliviana.  


Gustavo Vera

Inmigrantes con orgullo nacional

Las colectividades peruano-bolivianas no sólo se han incorporado en Buenos Aires a nivel comercial; conjuntamente, trajeron tradiciones nacionales a toda la Argentina. “Nosotros celebramos el Día de la Bandera, el Día de la Independencia, el 8 de septiembre (Día de la Amistad argentino-peruano). Más o menos unas 5000 personas son parte de esta organización. Nos reunimos para coordinar actividades y, a partir del 5 de noviembre, participaremos  en un festival junto con todas las colectividades del mundo”, indicó la presidenta del Centro Cultura Peruano en Rosario, Susana Pais.


Las celebraciones peruanas más aclamadas en la Argentina son: la procesión del Señor de los Milagros, el Día de la Bandera (7 de junio), Fiestas Patrias (28 y 29 de julio). Para conmemorar la independencia del Perú  los peruanos organizan una mega fiesta con aproximadamente 5000 compatriotas y además cuentan con quórum argentino. Por ejemplo, el Centro Cultural Peruano de Buenos Aires, organizó un evento artístico en el 2008 al que asistieron integrantes de las colectividades. Ese día en el Salón San Martín de la Legislatura porteña, Ángel Arangurí Aguirre, el presidente del establecimiento, indicó: “Hay un solo argumento para seguir haciendo o comenzar a hacer algo: La patria, nuestros hijos, nuestro futuro. Ya sea la Argentina, o allí nuestra tierra querida (Perú) debemos apostar por un país mejor”. Asimismo, se presentó a la comunidad boliviana a través de la ceremonia del tinku —“encuentro” en quechua — y continuó el fervor peruano con las danzas de festejo, marinera y waylas.

Inmigrantes en busca del “blanco”

A pesar del lado colorido de la estadía de los peruanos y bolivianos en la Argentina, su radicación es un tema complejo. El Directorio Nacional de Migraciones (DNM) solicita datos específicos para obtener la residencia; se debe verificar el nombre y apellido del postulante,  enviar una carta (en caso de ser menor de 21 años) que indique que la mayoría de edad en su país es a partir de los 18, pagar 60 pesos (para una potestad común) o 320 pesos (para un poder amplio) y finalmente, tener un pasaporte con las firmas necesarias para su validez.

Estos pasos pueden parecer simples pero, algunas veces, el DNM se equivoca al escribir los nombres de los candidatos (generalmente de origen quechua) y convierte este trámite en una seguidilla de verificaciones. Para complicar aún más el proceso de residencia, en el Perú, una mujer adopta el apellido de su esposo como continuación del propio (ej. Marisol Olivares de Vértiz).  A pesar de esto, Martín Fernando Hernández Salguero,  peruano que radica legalmente en la Argentina expresó: “Al principio ingresé de ilegal como todo latino que llega a otro país hasta que pude solucionar mi documentación. Tuve mucha suerte porque una empresa blanqueó mi situación”.

¿Inmigrantes o nuevos residentes?

Los peruano-bolivianos residentes e ilegales disfrutan al asistir a espectáculos de famosos como Susana Baca, sucesora de la difunta Chabuca Granda y su “La Flor de la Canela”, Eva Ayllón con “Ritmo, Color y Sabor” y Pepe Vásquez con “Jipi Jay”. El último cantante entonó: “Por qué perder las esperanzas de volverse a ver (…) no es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós, adiós, adiós, quizás nos volvamos a encontrar…”. Ahora, los ciento sesenta mil peruanos y bolivianos tararearán “Jay jay jipi jipi jay” y sentirán, con “P” de patria, patriotismo en sus corazones.

Hecho en el extranjero: comunidades inmigrantes en la Argentina

Título: Hecho en el extranjero: comunidades inmigrantes en la Argentina

Desarrollo: El país argentino tiene aproximadamente 160,000 inmigrantes de distintas nacionalidades y una alta tasa de radicación. La mayoría de extranjeros provienen de Perú y luego de Bolivia.  Estos individuos migraron para encontrar las oportunidades que no tenían en su tierra.

Al pasar el tiempo, los peruanos se fusionaron en la cultura y, con ingenio, instauraron una nueva tendencia; crearon rincones gastronómicos que deleitan al paladar porteño con sus extravagancias. Por suerte, los oriundos del Perú encuentran en Liniers ají limo e Inca Kola y pueden abastecer a sus restaurantes y hogares con productos nacionales.  Igualmente, los bolivianos también se incorporaron en la sociedad; aprovecharon los altos costos de la mano de obra y ofrecieron los mismos servicios a un precio inferior.

Los peruanos realizan sus celebraciones como la del Señor de los Milagros en octubre y logran que algunos argentinos se sumen a ella. Por último, el 28 de julio éstos organizan una mega fiesta con aproximadamente 5,000 personas para conmemorar la independencia del Perú. Los países de la Comunidad Andina han dejado su rastro en la Argentina. Hecho en el extranjero: crème de la crème.

Posibles fuentes:

  • Miembro del Consulado de Bolivia
  • Miembro del Consulado de Perú
  • Inmigrante boliviano
  • Inmigrante peruano (referencia a mi perfil)

La otra cara: un peruano pujante en la Argentina

RETROSPECTIVA

La otra cara: un peruano pujante en la Argentina

Martín Hernández, portero de un edificio en Capital Federal, se desenvuelve legalmente tras haber sido marginado en diversos lugares. Con honradez y trabajo dejará en alto al Perú.

“Puede ser que en tu tierra no había a donde ir, puede ser que tus sueños no tenían lugar…”, cantó el músico peruano Pedro Suárez Vértiz refiriéndose a los emigrantes del Perú. “1 de cada 22 peruanos reside afuera de su país natal y tienen un índice de radicación de 33% en la Argentina”, indica el informe de María Laura Vega, estudiante del seminario sobre inmigración de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Asimismo, algunos datos del censo de inmigrantes del Ministerio de Desarrollo Social, son presentados con cierta carga valorativa por los medios. Esta postura deja entrever que los pobladores oriundos del Perú no son bien aceptados en la sociedad porteña. A pesar de esto, hay quienes, como Martín Fernando Hernández Salguero, luchan en contra del estereotipo peruano –personas del mal haber – y revelan que con esfuerzo y trabajo se puede salir adelante.

Martín, portero de un edificio en Soldado de la Independencia en el barrio de Las Cañitas, es el ejemplo de un peruano triunfador. Desde su nacimiento en la sísmica ciudad de Pisco en el departamento de Ica, superó numerosos infortunios. Luego de culminar la escuela primaria en el 69 y la secundaria en el 74, trabajó en un taller de mecánica en el barrio marginal de La Victoria. No obstante, como sobresalió en su labor, fue contratado para el mismo cargo en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez.

Martín, un peruano ejemplar.

En 1992, inmediatamente después del autogolpe de estado del ex presidente –ahora recluso – Alberto Fujimori, Martín renunció y partió a  la ciudad de Nagoya en Japón para encontrarse con uno de sus hermanos. Emigrar para obtener una mejor calidad de vida no fue sólo la decisión de Hernández; 2 millones de peruanos siguieron su ejemplo. “Como todo compatriota en esa época, compré una visa a Japón, la tuve por 6 meses y cuando la quise renovar no me la volvieron a dar. Trabajé un año y medio de ilegal (…) La policía busca mucho a los ilegales”, expresó Martín con desazón.

Después de ser marginado en Japón por no tener los papeles en regla, volvió al Perú y trabajó nuevamente en el aeropuerto. Desafortunadamente, su estabilidad económica no duró mucho; luego de que Alejandro Toledo asumió la presidencia, privatizó el aeropuerto y el trabajo dejó de ser rentable.

A  pesar de sus desgracias, Hernández tiene un lema icónico que lo custodia: “El peruano nunca se rinde, siempre lucha hasta el final, ¡y le da, y le da!” Esta frase lo acompañó en todo momento, hasta cuando decidió probar suerte en Buenos Aires junto a su otro hermano.

Salguero llegó al país vecino en el 2001, en medio de una crisis económica y protesta social plasmada en cacerolazos; a pesar del caos que afrontaban los argentinos, Martín sintió que había esperanza para él. Pasó por diversas empresas y afortunadamente  una de éstas lo ayudó a “blanquear” su situación.  “Al principio ingresé de ilegal como todo latino que llega a otro país”, indicó Hernández, “hasta que pude solucionar mi documentación”, agregó orgullosamente.

Debido a su estilo aventurero –luchador – no pudo mantener unida a su familia. Mucho antes de cumplir 56 años de vida, tuvo que dejar a sus 4 hijos en el Perú. Gracias a sus incansables sacrificios y paseos por el mundo pudo mandarlos a la universidad: uno es técnico en máquinas de diálisis, otro es experto en computación, el tercero estudia una carrera terciaria y el último está postulando a la facultad.

Martín es querido por todos los dueños e inquilinos del edificio de Las Cañitas.  Marco, el habitante del departamento 4D, siempre lo saluda con entusiasmo antes de ir al gimnasio en la planta baja; además, intercambian gustos gastronómicos y, en algunas ocasiones, comentan los resultados futbolísticos.

El portero agradece a Dios ya que no sólo le dio fortaleza para afianzarse en un lugar que tiene una opinión marcada sobre los inmigrantes sino que además lo ayudó a romper barreras culturales y  a desenvolverse exitosamente en el trabajo. Martín Fernando Hernández Salguero, sin saber que rumbo tomará, mantiene latente una ilusión: regresar a su tierra dejando en alto el nombre del Perú.

Como lo vi:

Martín es un hombre con un gran sentido del humor. Es una de esas personas que siempre tiene algún consejo para dar; por ejemplo, gracias a él sé que al lado del Abasto Shopping hay un restaurante de comida peruana exquisito. Cuando lo entrevisté en el lobby del edificio, se mostró entusiasmado; se puso los lentes y practicó su pronunciación (la quiso peruanizar sin darse cuenta que ya perdió su acento luego de 9 años en Buenos Aires). Cuando puse play en el grabador digital se puso nervioso, pero le aclaré que sostendríamos una charla de peruano a peruana. En medio de la conversación comparó Buenos Aires con Miami y me di cuenta que lo había subestimado en cuanto a su experiencia internacional. Durante el diálogo, ingresaron inquilinos al edificio pero Martín siguió concentrado en sus respuestas y no paró de repetirme “el peruano nunca se rinde, siempre lucha hasta el final, ¡y le da, y le da!”.

¡Viva el Perú!

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 76 seguidores