La otra cara: un peruano pujante en la Argentina
06 sep 2010 4 comentarios
RETROSPECTIVA
La otra cara: un peruano pujante en la Argentina
Martín Hernández, portero de un edificio en Capital Federal, se desenvuelve legalmente tras haber sido marginado en diversos lugares. Con honradez y trabajo dejará en alto al Perú.
“Puede ser que en tu tierra no había a donde ir, puede ser que tus sueños no tenían lugar…”, cantó el músico peruano Pedro Suárez Vértiz refiriéndose a los emigrantes del Perú. “1 de cada 22 peruanos reside afuera de su país natal y tienen un índice de radicación de 33% en la Argentina”, indica el informe de María Laura Vega, estudiante del seminario sobre inmigración de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Asimismo, algunos datos del censo de inmigrantes del Ministerio de Desarrollo Social, son presentados con cierta carga valorativa por los medios. Esta postura deja entrever que los pobladores oriundos del Perú no son bien aceptados en la sociedad porteña. A pesar de esto, hay quienes, como Martín Fernando Hernández Salguero, luchan en contra del estereotipo peruano –personas del mal haber – y revelan que con esfuerzo y trabajo se puede salir adelante.
Martín, portero de un edificio en Soldado de la Independencia en el barrio de Las Cañitas, es el ejemplo de un peruano triunfador. Desde su nacimiento en la sísmica ciudad de Pisco en el departamento de Ica, superó numerosos infortunios. Luego de culminar la escuela primaria en el 69 y la secundaria en el 74, trabajó en un taller de mecánica en el barrio marginal de La Victoria. No obstante, como sobresalió en su labor, fue contratado para el mismo cargo en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez.
En 1992, inmediatamente después del autogolpe de estado del ex presidente –ahora recluso – Alberto Fujimori, Martín renunció y partió a la ciudad de Nagoya en Japón para encontrarse con uno de sus hermanos. Emigrar para obtener una mejor calidad de vida no fue sólo la decisión de Hernández; 2 millones de peruanos siguieron su ejemplo. “Como todo compatriota en esa época, compré una visa a Japón, la tuve por 6 meses y cuando la quise renovar no me la volvieron a dar. Trabajé un año y medio de ilegal (…) La policía busca mucho a los ilegales”, expresó Martín con desazón.
Después de ser marginado en Japón por no tener los papeles en regla, volvió al Perú y trabajó nuevamente en el aeropuerto. Desafortunadamente, su estabilidad económica no duró mucho; luego de que Alejandro Toledo asumió la presidencia, privatizó el aeropuerto y el trabajo dejó de ser rentable.
A pesar de sus desgracias, Hernández tiene un lema icónico que lo custodia: “El peruano nunca se rinde, siempre lucha hasta el final, ¡y le da, y le da!” Esta frase lo acompañó en todo momento, hasta cuando decidió probar suerte en Buenos Aires junto a su otro hermano.
Salguero llegó al país vecino en el 2001, en medio de una crisis económica y protesta social plasmada en cacerolazos; a pesar del caos que afrontaban los argentinos, Martín sintió que había esperanza para él. Pasó por diversas empresas y afortunadamente una de éstas lo ayudó a “blanquear” su situación. “Al principio ingresé de ilegal como todo latino que llega a otro país”, indicó Hernández, “hasta que pude solucionar mi documentación”, agregó orgullosamente.
Debido a su estilo aventurero –luchador – no pudo mantener unida a su familia. Mucho antes de cumplir 56 años de vida, tuvo que dejar a sus 4 hijos en el Perú. Gracias a sus incansables sacrificios y paseos por el mundo pudo mandarlos a la universidad: uno es técnico en máquinas de diálisis, otro es experto en computación, el tercero estudia una carrera terciaria y el último está postulando a la facultad.
Martín es querido por todos los dueños e inquilinos del edificio de Las Cañitas. Marco, el habitante del departamento 4D, siempre lo saluda con entusiasmo antes de ir al gimnasio en la planta baja; además, intercambian gustos gastronómicos y, en algunas ocasiones, comentan los resultados futbolísticos.
El portero agradece a Dios ya que no sólo le dio fortaleza para afianzarse en un lugar que tiene una opinión marcada sobre los inmigrantes sino que además lo ayudó a romper barreras culturales y a desenvolverse exitosamente en el trabajo. Martín Fernando Hernández Salguero, sin saber que rumbo tomará, mantiene latente una ilusión: regresar a su tierra dejando en alto el nombre del Perú.
Como lo vi:
Martín es un hombre con un gran sentido del humor. Es una de esas personas que siempre tiene algún consejo para dar; por ejemplo, gracias a él sé que al lado del Abasto Shopping hay un restaurante de comida peruana exquisito. Cuando lo entrevisté en el lobby del edificio, se mostró entusiasmado; se puso los lentes y practicó su pronunciación (la quiso peruanizar sin darse cuenta que ya perdió su acento luego de 9 años en Buenos Aires). Cuando puse play en el grabador digital se puso nervioso, pero le aclaré que sostendríamos una charla de peruano a peruana. En medio de la conversación comparó Buenos Aires con Miami y me di cuenta que lo había subestimado en cuanto a su experiencia internacional. Durante el diálogo, ingresaron inquilinos al edificio pero Martín siguió concentrado en sus respuestas y no paró de repetirme “el peruano nunca se rinde, siempre lucha hasta el final, ¡y le da, y le da!”.



sep 17, 2010 @ 10:05:59
Hola, María Fe.
Lindo arranque desde el título, muy entusiasta.
Bien el enlace al video. Te gusta jugar con la música.
La frase, “Hoy en día, según el informe de María Laura Vega”, no funciona si no sabemos quién es Vega. Hay que escribir como para un marciano, dice Miguel Ángel Bastenier, el autor de El blanco móvil.
El enlace del Ministerio de Desarrollo Social lleva a la home, no a un subsitio o a una página específica.
Decinos el barrio: “portero de un edificio en Soldado de la Independencia” es como para un marciano que no te entiende si no conoce la ciudad.
¿Dónde vivió en Japón? ¿En qué ciudad?
En el cómo lo vi, hay algunos datitos que podrías haber incorporado al perfil.
TP aprobado.
Saludos, marita
sep 17, 2010 @ 16:47:38
Marita,
Ya hice las correcciones pertinentes.
No incorporé los datos del “Como lo vi” en el perfil ya que en al consigna decía que teníamos que dejar algunos datos (no mencionado en el cuerpo del texto) para esa sección. Igual, concuerdo con tu opinión ya que creo que pude haber incluido el dato sobre su experiencia internacional en Miami.
Gracias por los comentarios,
Saludos,
María Fe
sep 22, 2010 @ 07:01:31
Mafi me ha emocionado pues yo lo conocí cuando fui a visitarte… mándale mis saludos y dile que es “grande” y que siga luchando que conseguirá todo en la vida… muy bueno, te adoro Mari.